miércoles, 27 de julio de 2016

El linaje de los Sánchez-Coello

Son escasos los datos que conocemos sobre las raíces del histórico pintor don Alonso Sánchez-Coello. No obstante, existen algunas referencias, que nos ayudan a esclarecer determinadas cuestiones, acerca de su modo y forma de vida, y que sin ningún lugar a dudas, le ayudaron a alcanzar una formación académica, que por aquellos tiempos no estaba al alcance de todas las personas.

En este sentido resulta muy interesante la información que nos llega del hijo del artista, Juan Sánchez-Coello, quien a través de un informe de limpieza de sangre que data del año 1593 (y que transcribe en buena medida Francisco de Borja de San Román y Fernández en su artículo “Alonso Sánchez Coello”), se nos informa sobre las diferentes características de esta familia de la nobleza valenciana.

Según parece,  Juan Sánchez Coello poseyó rentas eclesiásticas en el territorio conquense de Olmedilla del Campo, dejando en su lecho de muerte un notable patrimonio familiar, del que se sentía sumamente orgulloso, así como de las raíces familiares de las que procedía. Como decimos,  (su padre) el popular pintor de cámara del Rey Felipe II, se estima que pudo nacer entre los años 1531-1532. Al no haber libros de bautismos por aquella fecha, esto hace que nos movamos de modo aproximado entre ese periodo de tiempo, no obstante, de acuerdo a la información proporcionada por los testigos que aparecen testificando en el interrogatorio de esa documentación, podemos suponer que es muy factible que el lugar de nacimiento de Alonso fuese la modesta Alquería Blanca de Benifairo, en aquella época poblada en su mayoría por moriscos, de ahí que no existiera iglesia ni hubiese un párroco permanente. El artista casó con la noble doña Luisa de Reinalte, procedente de Medina del Campo, y descendiente de una familia de artesanos del lugar. Su abuelo, don Esteban de Baños, procedía de una familia de la nobleza rural, algo que de igual forma sucedía con el suegro del artista, pues descendía de la familia de los Reinalte vallisoletanos.



Genealogía de los Sánchez Coello

En cuanto a la ascendencia de Alonso, veremos como su padre se dedicó a la enseñanza, siendo maestro de letras. A finales de los años veinte del siglo XVI, Luís Sánchez decidió alejarse de la ciudad de València (de donde era originario), debido a los brotes de peste que azotaban de manera cruel el entramado amurallado de la ciudad. Ante este peligro, y aprovechando que posiblemente poseería tierras en la zona de Morvedre, marchó hacía les Valls, en busca de un aire más limpio, que lo alejara de cualquier tipo de contagio. Allí pudo desarrollar con mayor tranquilidad su vida con otra persona de su mismo estatus social, doña Isabel de Moya, y quien de acorde a las informaciones que se relatan sobre su persona, bien pudo descender del linaje de los Moya de la área de Utiel, y que incluso a día de hoy todavía sigue extendiéndose por esa zona del antiguo territorio conquense, así como en los dominios de la Manchuela (Cuenca).

Casa natal del pintor Sánchez-Coello, en Benifairó de les Valls


Respecto al origen de los Sánchez-Coello, la documentación referida no va más allá del abuelo del pintor, quien parece ser fue miembro de la aristocracia valenciana, tanto es así que sus relaciones con la corona portuguesa serían estrechas desde sus inicios. Se cree que marcharía hacía tierras lusas, por el mismo motivo que su hijo efectuaría décadas más tardes.

Alonso Sánchez -el viejo-, sirvió a los reyes Don Manuel y Juan III de Portugal, interviniendo en la frontera de Tánger y Ceuta, así como en la conquista de La Mámora y en el Estrecho de Gibraltar. Éste llegó a ser caballero de la Orden de Cristo, así como comendador de Castel Rodrigo.


David Gómez-de Mora


Bibliografía:

- Información de limpieza de sangre de Juan Sánchez Coello: (Archivo de la Capilla de Reyes Nuevos de Toledo. Legajos de informaciones. Consta de 57 hojas foliadas, más 5 al principio y 3 al fin, sin foliar), en San Román y Fernández, Francisco de Borja, (1930). Alonso Sánchez Coello. Números 44 y 45 de Toletum (1ª época). Páginas 158-209.